Liberia // Laura Freixas

Ha sido editora, crítica literaria, traductora y profesora, aunque se le conoce sobre todo por su faceta como escritora. Lo que no sabe todo el mundo es que además es buena conversadora, que posee una sonrisa contagiosa y una militancia cultural sin ambages. Recibimos con todos los honores en la serie Liberia a Laura Freixas.

De entre su narrativa podemos destacar Entre amigasAmor o lo que sea y Cuentos a los cuarenta. Paralelamente a su obra narrativa ha desarrollado una intensa labor como estudiosa y promotora de la literatura escrita por mujeres. Ha coordinado y prologado las antologías Madres e hijas y Cuentos de amigas y es autora de los ensayos Literatura y mujeres y La novela femenil y sus lectrices. Su último libro es Ladrona de rosas, y trata sobre Clarice Lispector, una de sus escritoras favoritas.

¿Hay alguna foto de Laura en la que no sonría?

CI. Desde tu experiencia como traductora, ¿cómo consideras que se debe hacer una buena traducción literaria? ¿La proximidad entre las lenguas facilita o dificulta una buena traducción?

LF. Yo he traducido dos lenguas, francés e inglés, y textos literarios muy distintos entre sí, desde las cartas de Madame de Sévigné (s. XVII) hasta la novela de Elizabeth Smart By Grand Central Station I Sat Down and Wept, una joya de prosa poética. Pues bien, para mí, lo más importante no es la proximidad de las lenguas ni la mayor o menor dificultad objetiva de la traducción, sino la identificación subjetiva, emocional y estética, del trador o traductora con la autora o autor traducidos. Esa identificación, esa sensación de estar dentro de la piel de la autora o autor al que traducimos, es lo que nos da la libertad, la audacia, la autoridad, que una buena traducción exige.

A la hora de escribir, ¿en qué crees más en la inspiración o en la disciplina? ¿Se puede aprender a escribir?

Claro que se puede aprender a escribir, como a cocinar, a resolver ecuaciones, a bailar o a  pintar. Aunque, como en todos esos casos, se necesitan dones, inclinación, talento innato. Yo creo en la disciplina, pero también en lo que llamaría “disciplina de la inspiración”, que significa ponerse en un estado receptivo, aprender a soltarse, a no controlarse demasiado. Hay una parte, importantísima, del trabajo de escribir que consiste en dejar hablar algo que está dentro de nosotros (el inconsciente, supongo). Y a eso también se aprende. Ese aprendizaje, que a mí me ha costado mucho -soy muy disciplinada, trabajadora, racional- es para mí el mayor tesoro.

¿Consideras que el “eje de creación” en la lengua española viró efectivamente hacia Latinoamérica?

No sé si entiendo bien la pregunta, pero diría que en los años 60-70, las y los escritores españoles estábamos deseando olvidar España y su literatura, perderla de vista, nos agobiaba, nos aburría… y entonces descubrimos esos “primos” que escribían en nuestra misma lengua pero hacían una literatura distinta, mucho más cosmopolita (Cortázar, Borges) o exótica (García Mñárquez), más fantasiosa, más plástica, menos provinciana… y nos encantó. De ahí, por ejemplo, el auge del cuento en esos años, y concretamente del cuento fantástico. Mi primer libro, El asesino en la muñeca, bebe mucho de esas fuentes: de Cortázar (demasiado), de Cristina Peri Rossi, de Felisberto Hernández…

En uno de nuestros libros favoritos, Cuentos a los cuarenta, cultivas como el título indica el cuento, ¿en qué género te sientes más cómoda: cuento, novela, biografía…?

Depende de las épocas, de los momentos. Me encanta cambiar de género, porque tiene el sabor de una novedad, de un descubrimiento, de una indisciplina. Creo que fundamentalmente soy novelista, pero hacer incursiones en otros géneros es una especie de… adulterio que resulta muy excitante. Luego vuelvo a mi verdadero amor. Bueno, ahora lo veo así, quizá dentro de cinco años lo vea de otra manera.

¿Crees que la industria editorial está en crisis? ¿sucumbirá como lo hizo la industria de la música?

Durante años (concretamente del 87 al 94) he sido editora y no me ha quedado más remedio que preocuparme de, y opinar sobre, ese tipo de temas. Ahora que soy solo escritora, me permito el soberano lujo de no pensar en ello. No tengo opinión. Escribo y punto; de la difusión, del papel, de la propiedad intelectual, de todo eso, que se ocupen otros.

¿Cómo te parece que habría que introducir la lectura entre los niños?

Con el ejemplo.

¿Cuál fue el último libro que leíste por placer?

Estoy pasando una época de muchas semilecturas, libros que empiezo y no puedo terminar porque me piden críticas, otros libros que leo con la premura de tener que reseñarlos… Ahora mismo, por placer, estoy (re)leyendo cuentos de Doris Lessing (algunos los conocía, otros dos), que me parecen buenísimos. En las últimas semanas he leído febrilmente pero a trozos a Norbert Elias, Blanco White, Emma Donoghue, una biografía aún inédita de María Moliner…

Coméntanos cosas de la asociación ‘Clásicas y Modernas’. ¿Cómo ves la cuestión de la igualdad de género en España?

La igualdad de género en la cultura, en España, ni está, ni se la espera. Hace 30 años que se aprobó la Constitución, con su artículo 14 que garantiza la igualdad de los sexos, y más de 30 que la mitad o más de los licenciados en carreras artísticas y humanísticas son licenciadas, y sin embargo la proporción de autoras entre los autores publicados es muy baja (en torno a un 25 %), entre los autores cuyos libros se reseñan más bajo todavía (también en otros países: en EEUU y el Reino Unido, la asociación VIDA acaba de publicar unos datos escandalosos al respecto), entre los galardonados con Premios Nacionales (de narrativa, poesía, etc) es ínfima (en torno a un 10%)… y lo que es peor, no se aprecia progreso. Por eso en 2009 unas cuantas escritoras y artistas fundamos Clásicas y Modernas, asociación para la iguladad de género en la cultura, que presido, y que os invito a conocer (www.clasicasymodernas.org).

¿Cuál es tu primer recuerdo?

Nunca me lo había preguntado, la verdad. Lo pensaré…

¿Te gusta el circo?

Me gusta, sí, me gusta por ser espectacular y sumamente artificial, como la ópera.

Algo que quisieras decirle a los lectores del Circo Iberia

¿Qué haríamos sin otros mundos? ¿Qué haríamos sin libros, sin cine, sin circo, sin música (escribo esto escuchando las cantatas de Bach, como casi todos los fines de semana)? Qué suerte tenemos de poder (en todos los sentidos de la palabra) acceder a ellos. Yo cada día pienso en lo agradecida que le estoy a mis padres por haberme enseñado a disfrutar de la música, de la literatura, de los viajes… Eso, y no el dinero, es el verdadero, el gran privilegio.

Anuncios

6 comentarios sobre “Liberia // Laura Freixas

  1. ¡Muy buena entrevista! ¡Enhorabuena! Hay respuestas muy interesantes -las preguntas también estaban bien 😉 pero me quedo con esta: ¿Te gusta el circo? “Me gusta, sí, me gusta por ser espectacular y sumamente artificial, como la ópera”

  2. Pues sí, muy buena entrevista. A mí también me gusta la cita que menciona angel pero me quedo con otra: “Yo cada día pienso en lo agradecida que le estoy a mis padres por haberme enseñado a disfrutar de la música, de la literatura, de los viajes… Eso, y no el dinero, es el verdadero, el gran privilegio”

  3. A mí me parece que cada una de las respuestas tiene lo suyo -como esa de darse el lujo de no opinar sobre el estado de la industria editorial- pero para mí la respuesta que resultó tener más enjundia es la de ‘Clásicas y Modernas’:

    La igualdad de género en la cultura, en España, ni está, ni se la espera. Hace 30 años que se aprobó la Constitución, con su artículo 14 que garantiza la igualdad de los sexos, y más de 30 que la mitad o más de los licenciados en carreras artísticas y humanísticas son licenciadas, y sin embargo la proporción de autoras entre los autores publicados es muy baja (en torno a un 25 %), entre los autores cuyos libros se reseñan más bajo todavía (también en otros países: en EEUU y el Reino Unido, la asociación VIDA acaba de publicar unos datos escandalosos al respecto), entre los galardonados con Premios Nacionales (de narrativa, poesía, etc) es ínfima (en torno a un 10%)… y lo que es peor, no se aprecia progreso. Por eso en 2009 unas cuantas escritoras y artistas fundamos Clásicas y Modernas, asociación para la iguladad de género en la cultura, que presido, y que os invito a conocer (www.clasicasymodernas.org).

    ¡Ahí queda eso!

  4. En psicoterapia uno de los medios que se utiliza para entrenar “la disciplina de la inspiración” y por ende la capacidad de soltarse y fluir, es lo que se conoce como “escritura automática”.
    Una prsona interesante y una entrevista sustanciosa.
    Felicidades.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s