¿La mayor aportación española al canon occidental?

¿Y los españoles, dónde quedamos en el espacio de la cultura occidental? ¿Acaso en los márgenes de nuestra propia lengua? Como poco, no deja de llamar la atención que la más importante contribución de la cultura hispana al canon occidental, a la democratización de la cultura y su propia destrucción viniera de España; no deja de llamar la atención que la más importante contribución a la caída de la ciudad letrada de Ángel Rama no la hiciera Lola Flores, como tampoco la hizo José Alfredo Jiménez, Cervantes o García Márquez, ni Gaudí, Botero, Miró, Fuentes, Rivera, Picasso, Borges, Arguedas, Dalí, García Lorca, Benedetti, Asturias, Larra, Moré, Bécquer, Benavente, Cela, Negrete, Montaner, Aceves Mejía, Cernuda, Vallejo, Puig, ni Mujica ni Láinez, ni Ramón ni Cajal y ni siquiera el Grupo Planeta o el Grupo Santillana; ni siquiera fue alguien del mundo de la cultura.

La más magnánima contribución de la cultura española al canon occidental la hizo la juez de lo Penal número 3 de Santander, Paz Aldecoa, en una sentencia fechada el 1 de noviembre de 2006 al absolver a un internauta para quien se pedían dos años de cárcel por descargar y compartir música en internet. La juez –o la jueza o la juditriz, como les suene mejor– sentó así jurisprudencia al considerar que esa práctica no es delito, si no existe ánimo de lucro, y que, además, está amparada por el derecho de copia privada. Además añade que la IP de una computadora en ningún caso identifica al supuesto infractor como persona física o jurídica; sentando la base para la libre circulación de productos culturales en el ciberespacio y, a su vez, fijando la imposibilidad de aplicar la tan cacareada Ley Sinde.

Ésa es nuestra gran aportación al canon occidental: convertirnos en la meca de la libre circulación de películas, libros, música y cualquier tipo de archivos; arañando las aporías del capitalismo y las leyes de protección de derechos de autor, situando la cultura americana al alcance de todos y la española en los listados de los servidores: nunca una película española había tenido tanta ni tan buena distribución. ¿Y de los libros, qué me dicen? Busque el título y añada la extensión adecuada en su búsqueda y ya verá como no tiene que volver a la librería a comprar libros. Además… ¡ocupan tanto espacio! ¡Ya una mudanza no volverá a ser lo que era! Esta España mía, esta España nuestra. Y a todo esto, ¿Wert qué dice?

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