La Copa del Elefante

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La fiesta azulgrana sobre el césped del Calderón, tras la consecución de la Copa del Rey (3-0), pone el broche final a una jornada festiva marcada por la buena sintonía entre aficiones que desde primera hora ha teñido de blaugrana y sobretodo de rojiblanco la ciudad de Madrid.

Las dos aficiones han disfrutado de un magnífico ambiente tanto por las calles de Madrid donde han compartido bares y donde ha permanecido la gran mayoría de los aficionados hasta que se han abierto las puertas del estadio. Poco a poco las banderas, bufandas y camisetas, hasta ese momento repartidas por la ciudad de Madrid han empezado a llenar el Vicente Calderón. “Ikurriñas” y “señeras” han cobrado un gran protagonismo en unas gradas donde el color rojiblanco se ha impuesto claramente al blaugrana.

Tal y como estaba previsto y como ya ocurrió en la final de Copa de 2009 en Mestalla, se ha producido una pitada monumental hacia el himno español por parte de las dos aficiones. Aunque no ha durado ni veinte segundos, rojiblancos y azulgranas se han encargado de ensordecer el himno.

A pesar de no estar presente en el palco, los aficionados no se han olvidado de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y de sus polémicas declaraciones en las que planteaba la posibilidad de suspender la final y celebrarse a puerta cerrada si se silbaba el himno español al inicio del partido. Los cánticos no han cesado durante el encuentro.

El Rey Juan Carlos I tampoco se ha librado y su cacería de elefantes en Botswana ha provocado la burla de los aficionados que le han cantado la canción infantil “Un elefante se balanceaba”.

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