Sanidad amenazada

Cada treinta segundos una familia estadounidense se declara en bancarrota por su incapacidad para pagar las facturas médicas. Por poner un ejemplo:  Un símple chequeo ( análisis de orina, rayos X, análisis de sangre) sale por 800 dólares. Si tienes un accidente de coche y vas al hospital, la cosa no va a bajar de 6.000 dolares por una semana de ingreso.

En Estados Unidos solo se accede una buena cobertura sanitaria si uno es millonario. Si se pertenece a un gremio muy bien sindicado existe un seguro médico, pero esta cobertura nunca será tan buena como la que existe en cualquier país de la UE. Los demás, 100 millones de personas,  un tercio de la población, están cubiertos, pero precariamente.

Y  47 millones de personas en EE.UU. ( el 15% de los ciudadanos) carecen de cobertura sanitaria. De entre estas 47 millones de personas,  la gran mayoría trabajan. No hablamos de sinpapeles ni de ‘homeless’. Así las cosas, los estadounidenses tienen de recurrir a carísimos seguros médicos. Y si uno es diabético o asmático, le es prácticamente imposible asegurarse. En Estados Unidos, una superpotencia, aún hay mujeres que mueren en el parto porque se han visto obligadas a parir en casa. Suele suceder entre las mujeres negras de los Estados del Sur.

Más de dos mujeres  mueren cada día en Estados Unidos  por complicaciones durante el parto o el embarazo. Sin embargo, las autoridades estadounidenses admiten que su número real podría ser el doble.

Estados Unidos gasta más dinero en sanidad que cualquier otro país del mundo. A pesar de ello, las mujeres tienen más riesgo de morir durante el parto que en otros 40 países. Más de 34.000 mujeres sufren complicaciones durante el parto cada año. En EEUU, las mujeres de color tienen 4 veces más probabilidades de morir que las mujeres blancas, siendo esta situación la misma que hace 20 años.

En Estados Unidos el  40% de las personas que se están muriendo como consecuencia de una enfermedad terminal manifiestan estar preocupadas o muy preocupadas por como ellos o sus familiares pagarán sus facturas médicas. Un 12% de entre ellos  tienen que vender parte de su propiedad para poder pagar sus facturas.

Y  más de 100.000  personas mueren en Estados Unidos al año por falta de atención médica, según el Prof. de Harvard David Himmelstein. La gran paradoja de la sanidad en Estados Unidos es que se trata del país que más dinero destina a sufragar la sanidad -5.000 euros per cápita al año frente a los 1.700 de España-  y sin embargo es el país el que tiene el sistema más deficiente de todo el primer mundo.

¿ Por qué sucede así? Porque  del 30% al 16% del coste del aseguramiento va a cubrir los costes administrativos. Entre  estos costes están los escandalosamente altos ingresos de los ejecutivos, Un ejemplo: William McGuire, Presidente de United Health Group,  recibe al año 37 millones de dólares  más 1.776 millones de dólares en acciones. Las compañías de seguros privados están entre las que reportan más beneficios de EEUU. Beneficios para sus accionistas, no para sus asegurados, se entiende. Todavía habrá gente que no vea lo que bien claro tiene delante de sus narices: el negocio de la salud es demasiado suculento para dejarlo en manos del estado.

Hace años un informe de la UE comparaba el tamaño de la economía de la Unión con la de EE.UU. e identificaba en el sector público con un nivel de servicio aceptable una debilidad. Porque era una “oportunidad de negocio” que aquí se perdía. Se referían a educación y sanidad.

Así que mientras Obama está  intentando cambiar su sistema sanitario a algo parecido al nuestro, nosotros estamos intentando imponer un desastre estilo EE.UU.

Lucía Etxebarria

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