Magnifica presenza

Pierrot Arnella, la Reina de las Ramblas, trajo una película bajo el brazo a la caravana del circo para que la viéramos todos juntos en la noche del sábado. En esta ocasión, acertó de pleno.

La película italiana, dirigida por Ferzan Ozpetec, nos resultó agradable, mágica y entretenida. Nos identificamos con Pietro y con la compañía de teatro, por el punto de locura y la vida del espectáculo. Y he aquí el punto principal de la película: Pietro va a tener algunos invitados inesperados en su nuevo apartamento en Roma.

La historia comienza en un edificio antiguo, espeluznante y lleno de historia: Pietro y su prima Maria inspeccionan un apartamento. Pietro acepta el precio de alquiler ofrecido. Una vez instalado, se prepara para las audiciones de día y hornea croissants horea como chef de repostería por la noche; mientras tanto trata de cambiar su vida de amor desventurado sin mucho éxito. Es así como descubrimos el secreto de Pietro -su soledad y su obsesión- a la vez que él descubre el secreto sobre su nuevo lugar -está habitado por una magnífica presencia.

Después de tener varias experiencias con los fenómenos extraños empieza a familiarizarse con esta compañía jovial y bien vestida hasta saber que se trata de una compañía de actores de teatro de los años 40 que murió en la casa bajo circunstancias misteriosas. Finalmente Pietro decide hacer algo de investigación en el pasado y es aquí cuando empieza de verdad la película.

Ozpetec presenta un guion fuerte con múltiples aristas que nos mantuvo en vilo toda la película; no apuesta por un género concreto ni una estética -comedia a veces, tragedia otras, trazos de neorrealismo, trazos de vodevil- y quizás radica ahí su éxito. Vea Magnifica presenza si tiene oportunidad. Les garantizamos que se irán a dormir con una sonrisa en los labios.

Anuncios