El duque empalmado

Según cuentan, el duque de Palma, Iñaki Urdangarin, tiene un curioso deje a la hora de firmar los correos electrónicos que envía al asesor de las infantas (¿se le habrá pegado lo campechano de los Borbones?). Asusta pensar que un duque que cobra de todos los españoles (además de sus múltiples y fructiférrimas empresas) se le ocurre firmar como “El duque em…Palma…do”. Soez, vulgar, mostrenco y, sobre todo, regio, muy regio.

Imagen

Nada mejor para reflexionar sobre la estupidez que echar un vistazo a la primera página de hoy de El Mundo. Ahí veremos que además de la corrupción nos rodea sin ambages la estupidez. El Duque de Palma firmaba sus correos con un ingenio solo al alcance de unos pocos. “El duque em…Palma…do”. Pues nada, Dios lo tenga en su gloria.

Imagen¿Qué hemos hecho nosotros para merecer esto? ¿Y por qué andará empalmado? ¿Será por los negocios? ¿Será por la Infanta? Se nos empiezan a ocurrir los nuevos versos… “El duque está empalmado, ¿qué tendrá el duque? Los suspiros se escapan por su boca de fresa que ha perdido la risa, que ha perdido el color. El duque está pálido en su silla de oro; está mudo el teclado de su clave sonoro, y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor…”

Anuncios