No son tiempos para ser pesimistas

De tal manera están las cosas que no son tiempos para ser pesimistas. Hagamos una lista con todo lo positivo y con todo lo negativo que tenemos, personal y colectivamente. Si aún así sigue perdiendo, estudie cuánto tiempo le queda de vida, porque al final todo es tiempo y tiempo aún nos queda, a unos más y a otros menos (no emprenderemos ahora la disquisición filosófica de si el tiempo y el espacio son verdad o mentira). Ya lo dice el dicho: “no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo resista”.

Si aún así seguimos viendo el vaso medio vacío, desde esta tribuna de moral y buenas costumbres, les aconsejamos: 1) buscar esos billetes que van circulando, 2) darse a la familia y los amigos, 3) darse a la vida del arte, 4) mudarse a otras tierras, 5) votar en la siguiente encuesta…

Abrazos y muchos ánimos para todos, que los necesitamos; además, desde este su circo, prometemos acompañarles y entretenerles, como siempre,

El Parce, la Mujer Barbuda y Bautista

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