Silencio, por favor

Después de vivir en Nueva York por años rodeado de taxis, ambulancias, camiones de bomberos, trenes, metros, turistas y oriundos locos y cuerdos uno se va acostumbrando al ruido y extrañando el silencio. silencio

¿El silencio? ¡Cuán bello el silencio! Bello para apaciguar ese mundo interior. El silencio es una conquista. No es el ruido externo lo que nos aturde sino ese mundo callado de adentro. El silencio no es la ausencia de sonido externo sino casi, casi la paz de la no existencia, un ensayo de la muerte. Sin embargo, no me hagan mucho caso: Soy tan partidario del silencio que me podría pasar horas hablando sobre el tema.

A fin de cuentas, las más grandes historias no son las que nos cuentan ni las que escribimos ni las que leemos sino que las vivimos. Lo más bello y lo más verdadero, la más grande historia es la que vivimos y elegimos guardar en el silencio de nuestro interior.

Después de tanto ruido, de tanto vivido, de tanto andado, ahora lo único que quiero es un poco de silencio, por favor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s