Recuerdos del Cine Navarra

Yo vivía muy cerca del Cine Navarra, en la calle Pubilla Casas. Llegamos al barrio hacia 1966 desde Balsareny en la cuenca minera del Llobregat. Hacía solo 5 que mis padres decidieron buscar una nueva vida, yo apenas tenía 4 meses, un viaje de mas de 5 dias desde el Valle de los Pedroches con varios cambios de trenes y estaciones. Creo que he contado la historia alguna vez, nos fuimos a un piso como realquilados hoy vendría a ser un piso patera, en el que tres familias cordobesas convivían a la espera de ahorrar para poder dar la entrada para una vivienda y firmar miles de letras de cambio como sucedía con la compra de la nevera de hielo, la primera lavadora y los que tenían suerte el televisor con cuernos orientables que solidariamente se invita a los vecinos.

La llegada de inmigrantes a las grandes urbes al hilo de la primera industrialización de los planes y polos de desarrollo de Franco y López Rodó abrió la emigración de zonas pobres agrícolas hacia zonas como Barcelona, Bilbao, Madrid y Valencia. Otros acabaron en Francia, Alemania, Bèlgica y Holanda. Franco evitó que el campo se sublevase pidiendo reformas agrarias y zonas como Cataluña se llenase de gente de otras zonas y evitar el catalanismo.

La vivienda era un auténtico problema en la época, no todos podían realquilar o comprar una vivienda, muchos en las afueras de las ciudades construyeron furtivamente por las noches y fines de semana los poblados chabolistas. Habían mal vendido sus casas o tierras para pagar el billete del famoso tren llamado “el sevillano”. Primero fueron los maridos y poco a poco los hijos mayores que estaban en edad laboral para mas tarde con las esposas e hijos pequeños reagruparse. El cine de Berlanga y Bardem retrataron esas situaciones. La solidaridad familiar, las primas que venían a “servir” y que alojabamos hasta que encontraba “feina”. En mi casa con dos habitaciones, una que ocupabamos nosotros y otra mis tios, por la noche el comedor se convertía en una gran habitación con tres o cuatro camas muebles en las que descansaban mi abuelo, mi tia y mi primo Pepe que colgó los hábitos de seminarista en Córdoba para trabajar vendiendo aspiradoras y de noche ir a la Universidad y licenciarse como Psicólogo, tuvo su mérito fue el primer universitario de la familia.

avingudatomasgimenez.jpg

El bar era muy importante, para muchos de ellos era el nexo y único lugar dónde sólo los hombres mantenían el contacto con las gentes de sus pueblos a la salida del trabajo, partidas de dominó, julepe, mus así mataban las horas; las mujeres estaban vetadas, ellas también trabajaban salían por las mañanas a trabajar como empleadas de hogar en casas de clase media y alta. Oiamos a nuestras madres vociferar por las ventanas para que les dijeramos a nuestros padres que la cena estaba lista y la respuesta de vuelta “Que se espere un poco que termino la partida” Muchos heredamos la ropa de los hijos de los ricos.

Problemas de integración y delincuencia surgen entre la juventud emigrante que se criaba en las calles, la droga hizo su aparición. Escuelas privadas situadas en pisos y sin recreo, La luz, Maladeta, San Gervasio, La Gabela y la Academia Alonso.

Había desaparecido la función social del Bar que tenía en Andalucia como lugares de contratación de los “manijeros” o encargados de fincas para buscar mano de obra para las diferentes cosechas aceituna, siega, algodón, etc. La aparceria de las mediodias o tardes las seguían haciendose ahora en Cornellá, Hospitalet, Esplugas. Los veranos regresabamos al pueblo en autocares piratas, cientos de autobuses que riete de la masiva migración de los Ñus en el ngoro ngoro, no había aún ni un tramo de autopistas, dia y medio tardabamos en ocasiones en llegar al pueblo. Los niños jugando en las calles de barrios que crecían o nacían sin apenas infraestructuras ni sanitarias, educativas, civicas, etc. Sin transporte público.

Recuerdo hacia mitad de los 60 la primera caída de una entidad financiera, he búscado en internet y no he conseguido encontrar referencias pero me suena que era caja de creditos o cooperativa mediterránea. Fue importante para aquellos emigrantes andaluces, extremeños, manchegos y gallegos que dieron vida al barrio. Una gran parte de ellos empleados en Seat, estuvieron a punto de perder sus ahorros.

af2988cdf81dd6971b3e6b2715245908

El Cine Navarra era uno de los que el grupo Balaña tenía en Hospitalet junto al Rivolí, Florida, etc. También propietarios de los novedosos cinerama del Paralelo que fueron pioneros con pantallas cóncavas. Aún me acuerdo de las personas que vendían vino y aceite a granel en garrafas y embutidos de Granada o Almería puerta a puerta y en edificios sin ascensor.

Era una sala inmensa con una platea distribuida en cuatro bloques cada uno de más de 250 butacas. Y una planta superior inmensa. Apenas 4 pesetas o 6 los domingos.

Eran sesiones de dos películas que se repetían desde las tres hasta la media noche. Vaqueros, cine español y con cierto retraso las grandes peliculas de Hollywood. En Semana Santa temática religiosa, Rey de Reyes, Quo Vadis, Ben Hur, etc.

Cine familiar y barato en el que se podían llevar las cervezas, las gaseosas y los bocadillos envueltos en papel de periódico. Eruptos de algún gracioso atronaban y rompia el silencio de la película que al igual que los terremotos le seguían las réplicas de algunos chistosos que intentaban superar a base de vino con Casera o Revoltosa.

Palomitas y pipas, no hacía falta pedir un crédito como ahora para llevar a los niños, incluso diría que el cine gana más dinero con los chuches, coca colas, pop corn que con la proyección de la película.

Se podia fumar, a veces el aire era irrespirable. En el bar y los aseos había momentos en que era dificil ver por la cortina de humo que se generaba.

Las pipas, era el entretenimiento más barato en ocasiones el ruido dificultaba oir la película. Toneladas de cáscaras al cierre de las sesiones. Se le conocía coloquialmente como el “Palacio de las pipas:

Un cine peculiar, una zona en el lateral izquierdo próxima a los aseos sirvió para que muchos jóvenes tuvieran sus primeras experiencias homosexuales, simples tocamientos y magreos en una época en la que aún estaba en vigor la ley de peligrosidad social que se aplicaba a vagos y maleantes (entraban también los gays). Viejas glorias como iniciadoras que como en las épocas de Miguel de Molina fueron perseguidos por la guardia civil. Estos cines fuer uno de los pocos sitios de reuniones furtivas como el Arenas en Barcelona, el Carretas de la calle Montera, etc.

En el Navarra se proyectaron las primeras películas de destape, las Nadiuskas, la Sevilla, la León, etc. Aunque eran películas “no toleradas” para menores de 18 años, fuimos muchos los que vimos estas películas antes de esa edad.

El Navarra era el teatro del barrio, por alli pasaron las compañías de Manolo Escobar, Rafael Farina, Antonio Molina y muchos cómicos. Incluso el famoso teatro chino de Manolita Chen, Celia Gamez, y sus picaraa vedettes que escandalizaban y comprometían a los espectadores. Eran auténticas psicólogas en la búsqueda del listillo de la sala y que le daría juego en su actuación. Compañias de actores que recorrían el país de teatro en teatro.

A inicios de los 90 victimas del Beta y del video VHS, la aparición de los videoclubs hicieron que fueran agonizando para convertirse en super mercados, garajes, pisos.

Manuel del Pozo

Bellvitge,-Hospitalet-de-Llobregat-1970..jpg

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s